

Córdoba , a 19 de abril
de 2006
Muy señor mío:
Nuestra plataforma ya ha tenido ocasión de pasar por
su finca en sus marchas reivindicativas y, si nadie lo remedia, tendrá que
volver a hacerlo en un futuro más o menos próximo. Esto sólo se debe a que
estamos plenamente convencidos de que lo que reclamamos – el derecho a
transitar por veredas y caminos públicos – es completamente justo y al final se
tendrá que conseguir, de una forma o de otra.
Sin embargo, como personas pacíficas, razonables y
dialogantes, somos perfectamente conscientes de que hay muchas cosas que
tenemos en común con Vds. los propietarios, y que deberían servir de base para
una discusión seria y profunda de la problemática afectada, en busca de
soluciones racionales y civilizadas. Compartimos, por ejemplo, se supone, un
amor a la naturaleza y sobre todo a esta sierra tan maravillosa que tenemos aún
en Córdoba, y un común deseo de que sea tratada con respeto, y protegida al
máximo. Reprobamos los actos de incivismo cometidos por los que no saben
respetarla. Aceptamos el imperio de la ley, que a todos debe amparar y obligar
de acuerdo con nuestra Constitución. Recelamos de las autoridades encargadas
del medio ambiente, que autorizan barbaridades y fomentan la incertidumbre.
Preferimos llevarnos bien con la gente a estar constantemente de bronca. Y
probablemente muchas cosas más.
Por esto, se nos ocurre en la plataforma que no
sería mala idea reunirnos con Vds. para aunar criterios, aclarar conceptos,
suavizar el impacto de la apertura de los caminos públicos y, posiblemente,
formar un frente común respecto a la Delegación, el Ayuntamiento y la
Confederación, para solicitar modificaciones etc. Es imprescindible, opinamos,
obligarles a estos señores a hacer su trabajo de deslindar, señalizar y
salvaguardar los pasos públicos, a fin de que cada uno sepa lo que es suyo, por
dónde puede caminar y por dónde no. También deberemos hacer nuestras aportaciones
al reglamento de uso que ya se está preparando
en el Ayuntamiento, para que abrir los caminos no signifique exponerlos a todo
tipo de vandalismos.
Por lo tanto, le invitamos a ponerse en contacto con
nosotros por cualquiera de los modos que arriba le indicamos, para sentarnos a
charlar tranquilamente de estos temas.
Estamos seguros de que no será una pérdida de tiempo.
Gracias por su paciencia al leer hasta aquí.
A la espera de sus noticias, le saluda atentamente
Patrick Philpott, Presidente de “¡A Desalambrar!”